
Sevilla.-
Nació
en Sevilla en 1902, hijo de padre militar, se educó en un ambiente
de rígidos principios. Desde pequeño puede adivinarse
el choque entre unos valores familiares muy estrictos y la propia
personalidad tímida y retraída del poeta. El poema "La
familia" del libro Como quien espera el alba (1944) puede ser
un buen testimonio de esos primeros años de la vida del poeta.
En
esos primeros años marcados por la soledad, Cernuda descubre la
literatura, y lo hace de manos de Bécquer, autor con el que la poesía
cernudiana presenta importantes contactos, tanto en sus primeros versos (Perfil
del aire) como en otros libros posteriores (no debemos pasar por alto
que el título del libro Donde habite el olvido está sacado de un
verso de Bécquer)
En
1919 comenzó los estudios de Derecho en la
Universidad de Sevilla. Allí conoció a Pedro Salinas, que fue su
profesor e introductor serio en la literatura, tanto la clásica, como la
de los ya clásicos más o menos recientes franceses: Baudalaire, Rimbaud,
Mallarme, Verlaine...
En
estos años descubre también a un autor francés que le influirá
poderosamente, Andre Gide, y en el que encontrará el poeta sevillano un
paralelo de sí mismo.
Madrid.
Toulouse.-
En los años veinte se traslada a Madrid, donde entra en
contacto con los ambientes literarios de lo que luego se llamará
Generación del 27.
En
1928 ocupa plaza como lector de español en la Universidad
de Toulouse. Allí comenzará a redactar los poemas de lo que será su
libro Un río, un amor, inspirado directamente en la música de
jazz y blues (el poema "Quisiera
estar solo en el sur" alude directamente a ella) y en el cine.
Volverá a Madrid en 1929.
Al proclamarse la República, la recibe con ilusión, y
siempre se mostrará dispuesto a colaborar con todo lo que fuera buscar
una España más tolerante, liberal y culta. Como ejemplo de esto último
tenemos su participación en la Misiones Pedagógicas y Culturales que
organiza el gobierno de la II República desde 1934.
Estos
años son también de compromiso y acción política: Cernuda se afilia al
Partido Comunista por breve espacio de tiempo y colabora en revistas de
marcado carácter izquierdista, como es el caso de El Heraldo o la revista
Octubre, fundada por Rafael Alberti.
Pero
los primero años treinta son también los del descubrimiento por parte de
Cernuda de la obra de los poetas románticos alemanes (Novalis, Heine,
Hölderlin), así como el inicio de su faceta de traductor.
Durante la Guerra Civil
participó activamente desde las trincheras culturales organizando
actividades de todo tipo, como es la fundación de la revista Hora de
España, junto con poetas como Alberti o Gil Albert, o la participación en el II Congreso de Intelectuales Antifascistas
realizado en Valencia.
Gran
Bretaña.-
En 1938 fue a dar unas conferencias a Inglaterra, de donde ya no regresó
a España. En Gran Bretaña, Cernuda vivirá de su trabajo como profesor
en diferentes universidades: Surrey, Glasgow y Cambridge.
Allí
profundizará en la lectura de los clásicos ingleses y descubrirá la
obra de autores que le influirán poderosamente, caso de T.S. Elliot.
Estados Unidos.-
En
1947, gracias a la mediación de su amiga Concha de Albornoz, consigue una
plaza de profesor en la universidad norteamericana de Mount Holyoke, en la
que permanecerá hasta 1952.
En
1960 volverá a EE.UU., a Los Ángeles, para impartir clases por espacio
de tres años.
México.-
Desde
su llegada a EE.UU. en 1947 las relaciones de Cernuda con México se van
agrandando. En 1952 trasladará su residencia a la Ciudad de México, de
la que solo se ausentará para dar clases en California entre 1960 y 1963.
En 1963 morirá en Ciudad de México.