Los
tres alpinos
Eran tres alpinos
que venían de la guerra (bis)
ría, ría, rataplán
que venían de la guerra.
El más pequeño
traía un ramo flores;
y la princesa,
sentada en su ventana:
-¡Oh, bello alpino,
regálame esas flores!
-Te las regalo
si te casas conmigo.
-Para casarte
tienes que hablar con mi padre.
-Oh, señor rey,
yo me caso con su hija.
-Fuera de aquí,
o te mando fusilar.
-Yo no me voy
si no es con la princesa.
Y al día siguiente
murió fusilado,
y la princesa
también murió de pena,
y el señor rey
se fue a morir a China.
(Versión de Manuel Manzano. Recogida en Prado del Rey en Mayo de 1994)