Madre,
en la puerta hay un niño, más hermoso que el sol bello,
seguro
que trae frío porque viene casi en cueros.
Mambrú
Mambrú
se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá,
si
vendrá pa la Pascua, o pa la Trinidad.
El
cura enfermo
Estando
un curita malito en la cama,
a
la media noche llama a la criada.
Los
primos romeros
Hacia
Roma caminan dos peregrinos,
pa
que los case el Papa porque son primos.
¿Dónde
vas, Alfonso XII?
¿Dónde
vas, Alfonso XII?, )dónde vas tú por ahí?
-Voy
en busca de Mercedes que ayer tarde no la ví.
La
pedigüeña
Salí
de la casa de juego cansadito de perder,
me
encontré con una dama, y la quise pretender.
Los
mozos de Monleón
Los
mozos de Monleón se fueron a arar temprano
para
ir a la corrida y remudar con despacio.
Marinero
al agua
-¿Qué
me das, marinerito si te saco de estas aguas?.
-Te
doy mis cien navíos cargaditos de oro y plata.
El
corregidor y la molinera
En
Jerez de la Frontera un molinero afamado
que
ganaba su sustento con un molino alquilado.
La
loba parda
Estando
un pobre pastor calzándose las albarcas
vio
venir siete lobos por una oscura cañada.
La
malcasada del pastor
A
nadie le ha sucedío lo que a mí me sucedió,
una
hija que tenía, la casé con un pastor.
Marinero
raptor
A
la orillita del Ebro, había una niña
bordando
trajes de seda para la niña.
La
serrana de la Vera
En
la garganta de la Olla, muy cerquita de Plasencia
habitaba
una serrrana alta, rubia y sandunguera.
Monja
contra su gusto
Yo
me quería casar con un mocito barbero
y
mi madre me quería monjita de un monasterio.
La
mujer del molinero y el cura
-Padre
cura, mi marido me quiere pisar el pie.
-Déjalo
que te lo pise si te da bien de comer.
Don
Gato
Estaba
el señor don Gato sentadito en su tejado
ha
recibido una carta si quería ser casado.
La
boda estorbada
Grandes
guerras se publican entre Francia y Portugal
y
al conde Gerineldo lo nombran de capitán.
El
pájaro verde
En
la gran ciudad de Cádiz se cría una hermosa dama
querida
de sus parientes y de su madre estimada.
Polonia
Una
noche de verano salió la luna en la plaza
Se
encontró con Juan Luis que iba a visitar a su dama.
No
me entierren en sagrado
Madre
mía, si me muero de este mal que Dios me ha dado
por
mí no toquen campanas, ni me entierren en sagrado.
Atropellado
por el tren
Cuando
el tren va caminando de Sevilla para Utrera
si
no fuera por el pito cuantas desgracias hubiera.
Lux
aeterna
-Madre,
qué hermosa noche, cuántas estrellas
ábreme
la ventana que quiero verlas.
La
adúltera del cebollero
Por
las calles de Madrid se pasea un cebollinero
vendiendo
sus cebollinos para ganarse el dinero.
La
infanticida
Esto
era un pobre mancebo casado con una dama,
la
dama tenía un hijo que todo lo comentaba.
Galán
que corteja a una mujer casada
Un
domingo que fui a misa, fui a misa con mi madre
me
encontré a una mujer que era más bella que un ángel.
Escogiendo
novia
De
Francia vengo, señores, de por hilo portugués
y
en el camino me han dicho )cuántas hijas tiene usted?
La
viudita del Conde Laurel
Yo
soy la viudita del conde Laurel
que
quiero casarme y no encuentro con quien.
Santa
Catalina
En
Cádiz hay una niña que Catalina se llama.
Su
padre era un perro moro, su madre, una renegada.
Todos
los días de fiesta su padre la castigaba.
La
Virgen camino del calvario
Viernes
Santo, Viernes Santo, Viernes de grande pasión
donde
fue crucificado aquel Divino Señor.
Santa
Teresa
Las
glorias de Teresa te las voy a contar
de
edad de siete años su vida quiso dar.
Jesucristo
y el incrédulo
A
cazar va un cazador a cazar como solía
los
perros lleva cansados daba un paso y no podía.
La
pastora y la Virgen
Una
pastora en un bosque ella y su padre habitaban
sin
más refugio ni amparo que un rebañito de cabras.
La
baraja
Estando
un soldado en misa con sus naipes entretenido
un
sargento lo miraba, él se hacía el desentendido.
La
samaritana
Caminaba
el Redentor, el Redentor caminaba
fatigado
de calor, por descanso se sentaba.
Mariana
Pineda
Marianita
salió de paseo, al encuentro salió un militar
que
le dijo: ¿dónde va usted sola? Hay peligro, vuélvase usted atrás.
La
muerte de Prim
En
la calle del Turco a las diez de la noche
a
Juan Prim lo mataron metidito en su coche.
El
piojo y la pulga
El
piojo y la pulga se quieren casar.
En
la provincia de Asturias
En
las montañas de Asturias una niña ví
regando
sus lindas flores, regando su jardín.
Los
mandamientos del amor
Los
fiez mandamientos santos, vengo a cantarte, paloma,
sólo
porque me des gusto, y me tengas en memoria.
El
mozo arriero y los siete ladrones
Camino
de Naranjales caminaba un arriero,
buen
zapato, buena media, buena bolsa de dinero.
El
corregidor y la molinera
En
Arcos de la Frontera un molinero afamado
que
ganaba su sustento con un molino alquilado.
Las
dos mozuelas
Estándome
paseando, un día por la alameda
me
encontré con dos muchachas no me parecieron feas.
A
orillas de una fuente
A
orillas de una fuente una zagala ví
con
el ruido del agua yo me acerqué hasta allí.
La
tonada de los huevos
Si
quiere usted que le cante la tonada de los huevos
me
ha de dar medio cuartillo pa mí y pa mi compañero.
El
abuelo de los nabos
Mi
abuelo tenía un huerto todo sembrado de nabos
aparéjame
el borrico que me voy a vender nabos.
La
patrona y el militar
-Buenas
noches, mi patrona respondió mi militar.
-Dígame
usted, mi patrona, dónde pongo mi morral.
La
pastora y el pájaro
Estaba
una pastorcita sencilla de corazón
y
vio volar un pajarito picando de flor en flor.
Bernal
Francés
Tras,
tras, que a la puerta llaman, tras, tras, yo no puedo abrir.
Tras,
tras, si será la muerte, tras, tras, que vendrá por mí.
La
infantina
Don
Pedro fue de caza de caza como solía,
la
nieve caía a copos y el agua menudita y fría.
La
novia del conde Alba
-¿Dónde
vas, Sofía mía, dónde vas, amiga mía,
si
el conde Alba se casa con otra y a ti te olvida?
Las
tres comadres borrachas
Estaban
las tres comadres muy juntitas todas tres.
Le
ofrecen la comilona al bendito San Andrés.
Aliarda
Entren
condes, salgan condes, a oír misa del gallo,
entró
el conde de Verbena con un niño por la mano.
Ricofranco
En
la sierra hay un palacio que le llaman de Oropel
donde
vive una señora cuyo nombre es Isabel.
La
gallarda
Gallarda
se está peinando en su ventana florida
peinaba
cabellos de oro que de seda parecían.
Conde
Alarcos
¡Qué
triste estaba la infanta, más triste que de alegría,
que
no la casa su padre ni de ella cuidado había!
Hermanas
reina y cautiva
-Morito,
si vas a Francia o a tierra de Andalucía
sea
reina o sea esclava tráeme de allá una cautiva.
Romances
de Cordel o de Ciego.-
Agustinita
y redondo
Y
en la calle de Madrid, habita una señorita
hija
de Antonio García que se llama Agustinita.
El
naufragio
Este
era un barco pesquero que salió con rumbo al mar,
salió
con buena marea, con división a pescar.
El
reencuentro
Esto
era un matrimonio que vivía muy feliz,
ella
era costurera y el marido era albañil.
Doncella
muerta por su amante
La
convidaron al baile, sus padres no la dejaban,
sin
permiso de sus padres para el baile se marchaba.
Enrique
y Lola
Eran
dos hermanos huérfanos que vivían en Barcelona,
y
el niño se llama Enrique, la niña se llama Lola.
La
huerfanita
Una
mañana temprano que el sol brillaba en el cielo,
una
niña pequeñita penita en el cementerio.
La
devota de San Antonio
En
Cádiz había una mujer viuda y con una hija,
joven
de buen proceder, quince años tenía.
Atentado
contra Alfonso XII
El
veinticinco de mayo en Madrid se presentó
un
joven bien parecido, natural de Carrión.
El
hijo preso
Cuando
mi madre está enferma yo robaba su alimento,
cuando
más falta le hacía a mí me llevaron preso.
La
novia abandonada
Calle
ancha de Madrid, calle que le llaman Loro,
hay
una niña sirviendo que quiere librar al novio.
María
Antonia
María
Antonia, María Antonia, tú no sabes lo que has hecho,
despreciar
a un primer hermano para hablarle a un forastero.
El
desdichado
Cuando
a tí te estén poniendo las sabanitas bordás
a
mí me estarán echando arenas, espuertas y cal.
La
novia de Rogelio
Era
una joven doncella de una familia muy rica
su
novio la abandonó cuando la dejó perdida.
A
la bajada del tren
A
la bajada del tren malas noticias me han dado
que
al hombre que más quería con otra se había casado.
El
crimen de Don Benito
Inés
María tenía unos ojos tan bonitos
que
tenía enamorado al pueblo de Don Benito.
El
crimen de Pruna
En
este lao de Pruna en la calle de Muñoz
que
allí se comete un crimen la tarde del día el Señor.
Julián
Rodrigo
Un
comerciante viudo vivía en esta ciudad
éste
tenía una hija de veinte años de edad.
Hija
defensora de su honra
En
Valladolid, señores lo que pasó
un
crimen sangriento y triste fue pa defender su honor.
Pedro
Marcial
Virgen
del Pilar heremosa os suplico protección
para
contar el suceso que ha pasado en Aragón.
El
niño abandonado
En
una calle oscura de Madrid, por donde ya nadie transitaba
a
un niño recién nacido un hermoso perro acariciaba.
Historia
del niño perdido
En
un pueblo de Madrid un matrimonio vivía
tan
sólo tenía un hijo que era toda su alegría.
El
errante
Era
una noche de esas lluviosa, oscura y fría
de
huracanado viento que sorprendió al lugar.
El
niño perdido en Almería
En
el pueblo de Almería cierto niño se perdió
viendo
que no aparecía si madre echaba un pregón.
En
la estación de Alicante
Pongan
atención, señores, lo que vamos a explicar
el
caso de una señora y un cumplido militar
Hija
abandonada y reunida con su padre
-Una
tarde fresquita de abril al prado fui a pasear
pasó
un joven de alta estatura, de hermosa blancura, tipo sin igual.
Diego
Montes
Diego
Montes es un tórrido bandolero
que
ha llegado a un cortijo con ganas de robar.
El
Pernales
Francisco
Ríos Pernales está loco de alegría
al
ver que ha dado a luz su Conchilla una chiquilla.
La
morita
Ha
salido un batallón buscando fuego de Tiza
y
en medio de unos escombros se han encontrado a Luisa.
De
Corro.
Quisiera
ser tan alta
Quisiera
ser tan alta como la luna.
El
farolero
Soy
el farolero de la Puerta del Sol.
Cu-Cú
Cu-cú
cantaba la rana.
En
el jardín de mayo
Por
un paseo llano tres niñas van a andar.
La
viudita del Conde Laurel
Jardinera,
tú que entraste en el jardín del amor.
Este
corro es un jardín
-Este
corro es un jardín, nosotros somos las rosas.
¿Cómo
planta usted las flores?
-¿Cómo
planta usted las flores? -A la moda, a la moda.
La
pájara pinta
Pajarito,
la verde pinta, pajarito, la verde limón.
¿Dónde
están las llaves?
-¿Dónde
están las llaves? matarile, rile, rile.
Cristóbal
Colón
Cogiditas
de la mano, dando vueltas al placer.
El
retrato de la dama
-Señorita
Inés, si usted me dejara.
De
Comba.-
Al
pasar la barca
Al
pasar la barca me dijo el barquero.
La
niña del carabí
Elisa
va en un coche, carabí.
El
cochecito leré
El
cochecito, leré me dijo anoche, leré.
En
la calle ancha
En
la calle ancha no se puede negar.
Acumulativas.-
La
mosca a la mora
Estando
la mora en su lugar vino la mosca para hacerle mal.
El
cura no va a la iglesia
El
cura no va a la iglesia. Dice la niña: -¿por qué?
La
pícara de mi suegra
Más
pa allá del infierno, que del dómini, dómini.
Los
números
El
uno es un soldado haciendo la instrucción.
Encadenadas.-
Periquillo
el aguaor
Periquillo
el aguaor fue a la fuente y se ahogó.
Don
Pepito bandolero
Don
Pepito bandolero se metió en un sombrero.
Líricas.-
Arroyo
claro
Un
cazador cazando perdió el pañuelo
Del
olivo al olivo
Del
olivo al olivo al olivo subí.
Mi
patrona
Cuando
de mi patrona voy a la misa.
Una
silla en mi casa
Una
silla en mi casa no te la niego
Una
tarde fresquita de mayo
Una
tarde fresquita de mayo cogí mi caballo.
Otras
Canciones.-
Una,
dola
Una
dola, tela, catola.
Los
pollitos
Los
pollitos dicen pío, pío, pío.
Pin-Pón
Pin-Pón
es un muñeco chiquito y de cartón.
Tengo,
tengo, tengo
Tengo,
tengo, tengo, tú no tienes nada.
Debajo
de un botón
Debajo
de un botón del señor Martín.
Que
llueva
Que
llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva.
La
pastora
Estando
una pastora cuidando el rebañito.
A
la venta de la alegría
A
la venta de la alegría, quiere mi madre que vaya.
En
la baranda del cielo
En
la baranda del cielo, hay una barandilla.
El
sombrero
Una
señora iba por el paseo.
La
gallina
Yo
tengo una vecinita, vecina la del rincón.
De
tu puerta a la mía
-Por
tu puerta a la mía corre un lagarto.
Los
tres alpinos
Eran
tres alpinos que venían de la guerra.
Ahí
viene Carolina
Ahí
viene Carolina con los pelos colgando.
Las
mentiras
Yo
salí de mi cuartel con hambre de tres semanas.
Madre
una mañana
Madre,
una mañana en el mes de abril.