Las
mujeres II
Las mujeres y las flores
tienen cierto parecido,
con sus hermosos colores
y sus talles tan ceñidos:
las niñas de quince años
son capullitos de rosa;
a los dieciocho o veinte,
son las rosas más hermosas;
las de veinte a veinticinco,
ya el aroma van perdiendo;
a los treinta o treinta y cinco,
las hojas se van cayendo;
las de cuarenta a cincuenta,
ya son hojas deshojadas...
y llegando a los sesenta,
ya no sirven para nada.
(Versión de Mª José Trujillo. Recogida en Prado del Rey en Mayo de 1994)