L u c e s  d e  B o h e m i a:  T e m a s

 

El argumento de Luces de Bohemia consiste en la dramatización de la última noche de la vida de Máximo Estrella. A partir de esta anécdota, Valle nos quiere dar una imagen de la España de su tiempo, dominada por la miseria, la locura y la violencia; en definitiva, por “lo infernal”. Siguiendo esa línea, algunos críticos han pensado que lo que Valle pretende es reflejarnos la vida española como si de un infierno se tratase, y por esa razón se reafirman en la idea de que la obra, en algunos momentos, presenta contactos con la Divina Comedia de Dante:

 a.      Igual que Dante, Max desciende a los infiernos.

b.     El infierno en Dante es descrito como un círculo, mientras que el viaje de Max también es circular.

c.      En su viaje a los Infiernos, Dante es acompañado por Virgilio y Max es acompañado por Latino.

 En la obra podemos encontrarnos con dos temas que van indisolublemente unidos:

 1.     El problema del individuo.-

 Sin duda, uno de los puntos de atención de Valle en su obra es la reflexión sobre la “condición humana”. Esta reflexión la lleva a cabo de dos maneras:

 a.      Por un lado, centrándose en Max, que aparece caracterizado como un héroe que se enfrenta a un destino trágico que le llevará a la muerte.

b.     Por otro lado, aparece la figura de Latino, representando al hombre sin moral, al hombre que es capaz de sobrevivir, incluso, en los infiernos.

 

2.     El problema de la sociedad.-

 Pero a partir de los individuos concretos que protagonizan la obra, Valle nos ofrecerá en Luces de Bohemia una amarga reflexión sobre la sociedad española de su tiempo:

“España es una deformación grotesca de la civilización europea” (Escena XII)

La crítica social de Valle no se dirige contra individuos, clases o colectivos concretos, sino que es una queja total contra toda la vida nacional. En la obra aparecen criticados y esperpentizados grupos sociales de distinta índole: el mundo artístico bohemio absurdo e inútil (los modernistas), los políticos corruptos (el ministro), los policías brutales, las agrupaciones paramilitares, los periodistas al servicio del poder, los poetas fracasados, la burguesía (los comerciantes), las prostitutas y los borrachos. En definitiva, la España que aparece en la obra es una multitud que vive como puede, hundida en la miseria moral y económica: 

“En España el mérito no se premia; se premia el robo y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo” (Escena XIV)

 En este panorama social tan terrible hay algunos personajes que destacan por su humanidad y por su heroísmo en el vivir: Max (en algunos momentos), la familia de Max, la madre del niño muerto y el anarquista catalán.